Haitianos y africanos en Tijuana
Por Rosario Maríñez

Columna Pareceres de los periódicos Frontera y La Crónica (Mexicali)
Sábado 17 de septiembre de 2016

Los hechos que vienen ocurriendo en Tijuana desde mayo pasado con la llegada
de miles de personas de origen haitiano y africano en busca de asilo en los EUA
han sido ampliamente difundidos por los medios de comunicación. Esa situación ha
obligado a que albergues como el Desayunador del Padre Chava, la Casa del
Migrante y María Assunta, entre otros, junto con organizaciones de la sociedad civil,
estén haciendo un gran esfuerzo para darles apoyo, atención médica y psicológica,
alimento y un lugar donde dormir. Pero, dada la cantidad de personas esto es
insuficiente, y hay quienes ya se encuentran en situación de calle. Por eso, muchas
personas humanitarias y universitarios se acercan a los albergues ofreciendo
ayuda.
Ayer viernes, visité el Desayunador del Padre Chava, junto con otras compañeras.
Allí nos han dado información amplia del problema. La cual, me ha generado
muchas preguntas: Por ejemplo, ¿por qué emigran los haitianos y los africanos?
¿Por qué están solicitando asilo a los EUA? ¿Qué ocurre con países como EUA,
Canadá y Francia respecto de la ayuda que les toca asignar para el desarrollo de
un país tan pobre como Haití, el cual ha sufrido en los últimos años catástrofes
naturales, cuya devastación se suma a su pobreza ancestral?
¿Qué tanto sabemos los tijuanenses, los bajacalifornianos, acerca de Haití?
¿Dónde se localiza, cuál es su historia y su cultura? ¿Cuáles han sido sus
gobiernos, sus problemas religiosos? ¿Por qué es el país más pobre de América
Latina?
Si en Tijuana nos gusta mucho decir que es una ciudad cosmopolita dada la
inversión extranjera asiática y estadounidense de la maquila y por ser la ciudad “más
visitada del mundo”, me gustaría saber si ese cosmopolitanismo también incluye ser
buenos anfitriones con aquellos que vienen desde lejos, sin importar su raza,
religión o cultura, y que requieren de nuestra ayuda mientras esperan que EUA les
abra las puertas y les dé el asilo solicitado.
En nuestra historia tenemos el registro de que esta tierra ha sido poblada desde
principios del siglo veinte y en el transcurso de éste, con personas provenientes no
sólo del país sino del extranjero, como China, Rusia o Armenia, entre otros, por
razones económicas o de sobrevivencia luego de conflictos que ponían en riesgo
su vida, y que buscaban llegar a los EUA, un país conformado por razas de todo el
mundo, pero al no lograrlo debieron quedarse en este lado de la frontera.
Frente al fenómeno de la “globalización”, en Tijuana lo global es local, y también lo
local es global, no sólo en la muy cuestionada integración económica. El mundo
está viviendo procesos de migración muy dramáticos del Sur hacia el Norte, del Este
hacia el Occidente, que está obligando a los europeos a cerrar sus fronteras y dictar
políticas xenófobas y el temor a los ataques terroristas.
Dada la ubicación geográfica, que hace de nuestra ciudad una puerta de entrada y
de salida de los EUA, tarde que temprano lo global impactaría en lo local. Lo hace
desde hace tiempo, con la migración que nos llega por la violencia y la pobreza
extrema de Centroamérica, y con la migración interna del Sureste.
En estos momentos los EUA a cuenta gotas está recibiendo a estas personas,
quienes parece se están trasladando de California a la Florida. La situación no es
coyuntural, se desconoce el tamaño del flujo migratorio de haitianos, no se sabe
cuántos están a la espera de entrar a México y cuántos llegarán a Tijuana, ni cuándo
acabará este flujo.
Entonces, ¿qué pasará cuando EUA les cierre su frontera y México haga lo mismo
con la frontera sur? Muchas de estas personas aquí varadas se verán obligadas a
sobrevivir en Tijuana. ¿Está Tijuana preparada para ello? Este gobierno, en sus tres
niveles, está preparado para dar una respuesta digna, luego de muchos años de
ineficacia?
Culturalmente, ¿los tijuanenses somos realmente cosmopolitas? O, ¿se exacerbará
el racismo y la xenofobia? Esta es la oportunidad para aprender, para ser inclusivos,
y distinguirnos como un lugar donde somos capaces de convivir respetando la
multiculturalidad, a los otros diferentes, aquellos que requieren que les demos la
mano.
La autora es Doctora en Ciencias, con especialidad en Investigaciones Educativas.
Académica-investigadora de la Ibero Tijuana. Correo electrónico: r_marinez@yahoo.com